Hoy, desde Ventas Híbridas, hablamos de los valores de una empresa. Para hablar de los valores de empresa, te traemos el fascinante mundo de los ‘Castellers’ y su deseable extrapolación al mundo empresarial. Desde que era niño, me asombraba observar los castillos humanos que, de manera totalmente coordinada, construían personas de diferente tamaño, peso y edad. Al conocer a un ‘Casteller’ y charlar con él, he conocido un poco más los valores que atesoran, así como su deseable implementación en el mundo de la empresa. Estos, son los pilares sobre los que se construye la marca de una organización con futuro. Son los pilares en los que se construyen los valores de empresa.

Al final del artículo, contaremos con el relato de un Casteller llamado Alejandro Alegre, Director de Marketing y Comunicación en The Source Tagging Company (STC).

 

Vamos a destacar los valores de una empresa.

 

Para destacar los valores de una empresa, permitidnos recoger los valores principales que tienen los Castellers, así como realizar un ejercicio de traslación al mundo de la empresa:

 

  • Fuerza: una empresa debe tener fuerza en todos sus departamentos.

    • Esta debe ser alimentada y promovida. Tradicionalmente, solo se aplica la palabra «Fuerza» a las ventas, pero considero que también deberíamos hablar de Fuerza de Administración, de Compras, de Marketing, de Dirección General, etcétera. La fuerza emana desde diferentes fuentes como los son la autenticidad; la motivación intrínseca; la correcta alineación de los distintos departamentos; el clima laboral; el nivel de Engagement de los trabajadores; la alineación de propósitos de los empleados con los de la empresa; los planes de desarrollo; la equidad en las retribuciones; la salud mental de los equipos y su nivel de conectividad. Todo ello se condensa en compromiso, fuerza y empuje. Todos reman en la misma dirección de manera constante y sostenida en el tiempo.

 

  • Equilibrio: la resultante de las fuerzas en los distintos departamentos debe ser cero.

    • El resultado debe ser una empresa en equilibrio estable. Eso se consigue con la adecuada horizontalidad; evitando los abusos de poder de los mandos; promoviendo la salud mental de los equipos; respetando la vida privada de los trabajadores; siendo justos en los repartos de tareas para evitar las sobrecargas de algunos en perjuicio de otros; siendo justo en los sistemas retributivos y en las consideraciones públicas que se realizan. Existe un largo etcétera. Un sistema descompensado es como una barca en la que todos reman hacia el mismo lado. Esta empieza a dar vueltas sobre sí misma. Se queman recursos y no se llega al destino deseado.

 

  • Valor: ante un mercado tan exigente y duro, se precisan decisiones audaces.

    • En ocasiones arriesgadas, pero si dejamos todo al análisis concienzudo de todas las decisiones, estaremos permitiendo que nos adelanten por todos los lados. Las empresas que tienen valor, son aquellas que incluso están dispuestas a eliminar líneas de negocio que les son rentables, pero que su vez, les consumen mucho tiempo y oportunidades.

 

  • Sensatez: si una figura pone en riesgo la integridad de un Castell, será abandonada.

    • Todo por el espectáculo no sirve. Ser sensato es tener los pies bien arraigados en unos principios que conferirán estabilidad y seguridad a la colla. En ambientes seguros es donde los miembros de un equipo expresan toda su potencialidad.

 

  • Trabajo en equipo:

    • Cada miembro de la colla tiene clara cuál es su función y la coordina con el resto de sus compañeros. Nadie es más que nadie y todos trabajan juntos por un bien común. Todos se protegen entre sí y velan por la seguridad de cada uno de sus miembros. En el mundo de la empresa, tener claras y delimitadas las funciones de cada profesional, aumenta la productividad, la eficiencia, los resultados y la fidelización. Pondré un ejemplo. Bajo la palabra ventas se esconden funciones tan dispares como: desarrollo de negocio, grandes cuentas, ventas B2B, ventas B2C, director comercial, jefe de equipo, asesor clínico, asesor académico, delegado de facultad, jefe de ventas, exportación, etcétera. Definir y comunicar las funciones, responsabilidades y objetivos del vendedor es vital para su correcto desarrollo. Las funciones deben estar integradas y coordinadas. Todos bailan en total sintonía y armonía.

 

  • Socialización:

    • Uno de los mayores valores que he observado desde fuera es el de la excelente camaradería y complicidad que existe entre todos los miembros de la colla. Socializar repara; sana heridas y nos recarga de la energía necesaria que necesitaremos para desempeñar con éxito nuestra actividad profesional. Es uno de los mayores regalos que la vida nos regala y uno que debe ser promovido activamente por las organizaciones.

 

Entrevista a un Casteller. Hablando de valores, de empresa, y de torres humanas.

 

¿Qué supone para ti ser un Casteller?

 

Tiene un enorme sentido de comunidad. Parece mentira, lo rápido que te identificas con los colores de la colla. Supone formar parte de un grupo cultural de mi tierra y participar en una actividad de forma conjunta en la que todo el mundo tiene cabida. Tiene sus retos a nivel físico y mental. Cada posición dentro del Castell tiene sus desafíos. Ah, y ¡me encanta llevar la camisa!

Colla Castellera. Paralelismo con los Valores de Empresa

 

¿Qué valores has respirado desde que entraste en la Colla de la Sagrada Familia?

 

Fui el primer día con mi prima Clara. No conocía a nadie más, pero ya vi el buen ambiente que había. Pensé: ¡Volveré seguro! La verdad es que es un grupo muy abierto, diverso, tolerante y un largo etcétera. En la Colla de la Sagrada Familia, hay personas de todas las edades y es muy bonito ver que hay convivencia y buen rollo entre todos nosotros. Además de la parte castellera, el factor social también es muy importante. En la colla hacemos cenas, viajes, fiestas, calçotadas y quedadas de todo tipo. El dicho de nuestra colla es “Lo mejor de esta colla es su gente” (El millor d’aquesta colla és la seva gent).

 

¿Puedes establecerme una analogía entre una colla y una empresa?

 

En una colla, todas las personas son importantes y todas tienen su función. Además, seas como seas, tienes cabida ya que son necesarios muchos tipos de perfiles. Altos, bajos, mayores, pequeños, gordos, delgados, hombres, mujeres… Todos son importantes y necesarios. Además, no olvidemos que, aunque el “tronco” es la parte visible del Castell, la mayoría de personas están en la “pinya” y todas las posiciones están bien dirigidas (¡con mucha ingeniería!) para sumar fuerzas y levantar así cientos de kilos para tocar el cielo. Hay una canción que dice “Uno de los más pequeños es el más alto del mundo”

En una empresa contar con diferentes perfiles y habilidades es importante y es una riqueza enorme para toda organización. Cada persona y cada departamento tiene su función clave en el desarrollo de la actividad. Lo más importante es que todas las fuerzas estén unidas con el mismo objetivo y que las victorias se valoren como grupo. Con frecuencia, la parte menos visible (la pinya) es donde hay más gente y es la que aguanta a la empresa entera.

Castells y Valores de una Empresa

 

Los valores de la confianza dentro de la empresa.

 

La confianza, igual que sucede en la Colla de la Sagrada Familia, es el pilar sobre el cual se construyen las relaciones humanas más sólidas y perdurables, tanto en el ámbito personal como en el profesional. En el mundo empresarial, la importancia de confiar en los demás para crear un proyecto sólido no puede ser subestimada. Este principio no solo es aplicable a la esfera de los negocios, sino que se extiende a todos los aspectos de la vida, actuando como un catalizador para el éxito y el crecimiento personal y colectivo.

La cultura de los castellers, una tradición catalana reconocida mundialmente, encapsula de manera ejemplar la esencia y la importancia de la confianza, la comprensión de roles y el trabajo en equipo. Conceptos que son igualmente cruciales en el mundo empresarial y en la vida en general. En el corazón de la formación de un ‘Castell’ —esas torres humanas que desafían el cielo con su audacia y belleza— yace la confianza inquebrantable entre sus miembros, un paralelismo perfecto con la construcción de un proyecto empresarial sólido.

 

Valores de marca y de pertenencia.

 

La creación de un ‘Castell’ no es solo un acto de equilibrio físico, sino también una manifestación de equilibrio social, donde cada participante, conocido como ‘Casteller’, confía plenamente en los demás para desempeñar su papel específico con precisión y dedicación. Esta confianza mutua es fundamental, ya que la seguridad y el éxito de la estructura entera dependen de la integridad de cada uno de sus miembros, desde la base hasta el ‘Enxaneta’ que corona la torre. De manera similar, en el ámbito empresarial, cada integrante del proyecto debe confiar en que los demás cumplirán con su cometido, sabiendo que la realización individual es inseparable del éxito colectivo.

Hay una frase del experto en Management, Simon Sinek, que nos encanta en el equipo de Ventas Híbridas:

“Cuando la gente se siente lo suficientemente segura como para levantar la mano y decir “Me he equivocado” o “Necesito ayuda”, es señal de que el líder ha creado un ambiente donde la gente se siente segura para ser ellos mismos”

 

Trabajo en equipo. Sin fisuras y sin dudas.

 

El trabajo en equipo en los Castellers se basa en un entendimiento profundo de que cada persona tiene un rol que desempeñar, desde los más fuertes y robustos en la base, hasta los ligeros y ágiles en la cima. Esta distribución de roles, basada en las habilidades y fortalezas individuales, es un reflejo de cómo los equipos en el mundo de los negocios deben operar: identificando y aprovechando las competencias únicas de cada miembro para fortalecer el conjunto.

Además, los Castellers enseñan que el trabajo en equipo y la confianza van de la mano con la preparación y el esfuerzo. Las horas de práctica y dedicación detrás de cada ‘Castell’ son paralelas al trabajo duro y la perseverancia necesarios para llevar un proyecto empresarial desde la concepción hasta la realización exitosa. La cultura de los Castellers muestra que, con confianza, conocimiento del rol de cada uno y trabajo en equipo, se pueden alcanzar grandes alturas, literal y metafóricamente.

 

Valorando la confianza, el entendimiento y el compromiso como marca.

 

La analogía entre los Castellers y el mundo empresarial resalta un mensaje universal: ya sea construyendo una torre humana o desarrollando un proyecto de empresa, la base de cualquier logro grandioso es la confianza mutua, el entendimiento de los roles individuales y el compromiso con el trabajo en equipo. Estos elementos no solo fortalecen estructuras físicas o proyectos, sino que también construyen comunidades y relaciones duraderas. Al final, el éxito colectivo es el resultado de la suma de los esfuerzos individuales.